Empeora la crisis de combustibles

Durante la mañana del viernes 18 de enero, a penas un par de días del anuncio de la regularización del abasto de gasolina en el centro del país, representantes del ramo gasolinero anunciaron que el abasto de diesel podría disminuir en las próximas horas.

El próximo lunes, 21 de enero, se cumplirán 15 días del inicio de la estrategia emprendida por el gobierno de México en contra del robo de combustibles ocurrido en los ductos de Pemex que transportan distintos tipos de gasolinas.

Lo que se anunció como una acción contundente del gobierno federal en contra de las bandas criminales del país, se convirtió en una crisis que, por lo que puede verse, no estuvo contemplada desde el origen.

Pero no es la única crisis que los ciudadanos enfrentan, el gobierno federal tampoco es capaz de informar con la claridad, transparencia y velocidad que se requiere para que los millones de mexicanos afectados puedan comprender el problema a cabalidad e, incluso, apoyar según sus capacidades.

La crisis de información, sumado a la crisis de combustibles, son el panorama que ya preveíamos desde antes del inicio del gobierno actual; parece toda una tradición que todos los presidentes de México deben enfrentar una crisis, de cualquier tipo, al comienzo de su mandato.

Las compras de pánico terminaron, la crisis continúa

En la última semana, todos los estados del centro del país,Incluido Aguascalientes, han reportado un fuerte desabasto de gasolina magna y premium, por lo que muchas de las estaciones de servicio han permanecido cerradas. Las filas de automóviles son parte de la postal urbana dentro de lo que cierta corriente político-religiosa llama La cuarta transformación.

Durante la primera semana, el presidente insistió en que las filas eran producto de compras de pánico y que los ciudadanos debían continuar con sus actividades normales; lamentablemente, al cumplirse la segunda semana, ese discurso ha perdido validez en la realidad de la ciudadanía, ahora es evidente que enfrentamos un crisis que podría agravarse todavía más, con la falta del único combustible que había permanecido sin problemas de abasto, el diesel.

Es todavía más preocupante la falta de diesel, ya que es el combustible que utilizan la mayoría de los camiones de reparto de alimentos, mensajería, transporte público, agua potable, entre muchas otras industrias.

La batalla no se ha perdido

Si bien la estrategia originalmente planteada por el gobierno federal es un fracaso, debido a los costos y pérdidas colaterales provocadas por la crisis artificialmente inducida en la dinámica social mexicana, la batalla contra el robo de un bien propiedad de la nación no está perdida.

Como ciudadanos podemos continuar apoyando la lucha contra el robo de combustibles, te compartimos las siguientes recomendaciones:

  • Primero. Siempre carga gasolina estaciones de servicio establecidas ante todas las normas y de compañías reconocidas.
  • Segundo. Nunca compres a revendedores en la vía pública, aún si es la única opción disponible en ese momento.
  • Tercero. Ayuda a generar conciencia entre tus amigos y familiares, comparte información y verifica que las fuentes no tengan tendencias políticas o religiosas.
  • Cuarto. Comparte tu automóvil con tus amigos y vecinos, así podemos reducir el consumo de combustibles hasta un 50%.

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