Las divas del volante

Es muy común escuchar a gente de todos los sectores de la población quejarse de que no hay empleos,  que el gobierno prometió trabajos y no los hay, que la vida está muy difícil etcetera,  no obstante existen personas que cuentan con negocio o trabajo y no lo atienden como se debe,  esto se da en todos los sectores pero hoy en específico quiero hablar -por no decir quejarme- de los taxistas.

La escena es cada vez más común : te subes en la colonia del valle y dices con voz amable o apresurada

 -Que tal,  vamos a la colonia roma-

El señor que viene manejando ni siquiera se digna a verte por el espejo retrovisor -ya no esperes que te  vea a los ojos directamente- y te dice una frase que parece de manualito o peor aun de su código genético.

-uuuuuuuuuuuy no voy para allá.

Si dijeramos voy a Puebla, a la colonia San Felipe o al barrio bravo de Tepito a la una de la mañana,  no justifico la acción ,  pero la puedo entender,  porque la inseguridad es un problema imposible de negar y el instinto de conservación es primero.

Pero no importa que hora del día sea, o a donde vayas, el criterio para negarte el servicio es arbitrario, incluso he escuchado taxistas que dicen que no van por que hay mucho tránsito para donde vas… a ver ,  al estar en el tránsito el taximetro sigue corriendo y eso es ganancia para ellos,  ¿no? 

Resulta encabronante -no es otra la palabra- esa actitud tan arbitraria cuando no te hacen un favor, sino que prestan un servicio que además vas a pagar lo justo según tarifa previamente establecida. Para no mencionar que cuando recurres al taxi es porque tienes una urgencia,  o vas cargando algo o finalmente por que te da la gana, pero no importa, si ellos se alquilan para dar un servicio de transporte no deben cuestionarte y menos bajarte de tu taxi.

Algo deberíamos hacer como ciudadanos,  boletinarlos como red ciudadana o algo,  ¿no creen?

[fbshare type=”button”]  [twitter style=”horizontal” float=”left” lang=”es”] [google_plusone size=”small”]

 

2 thoughts on “Las divas del volante

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *